miércoles, 12 de noviembre de 2014

¡¡¡ANA MATO DIMISIÓN!!!...

El pasado día 5 de noviembre se ha dado la buenísima noticia de que Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que se contagió de ébola, por fin, ha sido dada de alta porque ha conseguido superar la enfermedad... una gran noticia.

Esta claro que el ébola es una enfermedad mortal que en un país avanzado es menos peligrosa porque hay más medios para luchar con las distintas complicaciones que van surgiendo. Aun así sigue siendo una moneda al aire y quizás en otra persona menos joven o con alguna complicación, pues hubiera sido mortal de necesidad.

De todos modos, si Teresa Romero se salva y si finalmente no aparece ningún otro caso en nuestro país, no será gracias al Gobierno ni a los responsables de gestionar la crisis... es más, bajo mi punto de vista, ellos son los culpables de que todo haya pasado, del contagio de Teresa y de la alarma social.

En primer lugar por traer a dos misioneros que estaban desahuciados, cuando el país no está preparado para esa enfermedad (si el país estuviera preparado no me hubiera importado que los trajeran). Porque el ébola es una enfermedad contagiosa de nivel 4, el Carlos III es nivel 3 (por cierto, una vez pasada la alarma han vuelto al plan de seguir desmantelando este hospital para que al final desaparezca y se convierta en residencia y seguir promoviendo la sanidad privada por delante de la pública, pero bueno, eso parece que no importan mucho porque no veo que se le de el bombo que merece algo como eso), no hay trajes, ni equipo, ni gente preparada para atender a los enfermos, ni tratamiento de ningún tipo, sólo venían a morir, como se vio después... ¿porqué se trajeron estos misioneros entonces? ¿quizás algún tipo de interés del que no nos hemos enterado? ¿es posible que la iglesia aún tenga tanto poder que consiga que traigan a 2 hombres a morir aquí poniéndonos en peligro a todos?

Luego por exponer a trabajadores sanitarios al contagio, por darles un equipo inadecuado, una formación insuficiente, un protocolo deficiente y mal ejecutado... y finalmente por tomar ciertas decisiones dudosas que finalmente no han tenido consecuencias, pero que podían haber sido graves, como no aislar a Teresa desde el primer día en que siente fiebre, o que la ambulancia que la traslado al Carlos III siguiera cogiendo gente después de su traslado... y muchas más.

En la única decisión en la que han sido tajantes ha sido con el pobre perro Excalibur, que finalmente ha sido la única víctima de todas estas actuaciones.

Tampoco me quiero extender en enumerar todo mi pensamiento sobre cada paso dado a lo largo de esta crisis, sobre todos los fallos que considero que ha habido, sobre la suerte que hemos tenido, sobre el nivel de culpabilidad de Teresa en todo esto (para mí nulo o extremadamente bajo)... podría extenderme muchísimo en todo este, pero no, esta disertación de hoy no quiere ir de eso.

Esta entrada la realizo porque hoy en día todo es efímero, las cosas pasan y se olvidan en seguida... y yo era de los que pensaba que mientras la crisis estuviera vigente, los responsables de que estemos en ella tendrían que estar ahí, dando la cara y comiéndose el marrón... pero una vez que todo ha pasado, ahora sí que creo que hay que pedir responsabilidades.

Pero como he dicho, en este mundo sobreinformado, todo es efímero y tan solo una semana después de que Teresa haya sido dada de alta, todo ese tema ya es pasado y se ha olvidado, ahora hay corrupción a tope, independencias y demás... pero la realidad es que aquí ha habido mucha gente responsable (quizás sería mejor decir irresponsable), y no ha dimitido ni Dios (cuando veo estas cosas es cuando más cuenta me doy de lo lejos que estamos de ser un país desarrollado y evolucionado)... y si Teresa llega a morir, hubieran echado mierda sobre ella para que quedara como la única culpable (empezaron al principio, pero cuando vieron que se salvaba, lo fueron dejando)

Así que hoy, una vez que todo ha acabado y cuando parece que no ha pasado nada y ha quedado una sensación de triunfo digo 2 cosas... que espero que Teresa de toda la guerra del mundo y no se calle para que alguien pague por ello (espero que no la callen y que ella no se venda)... y Javier Rodríguez (Consejero de Sanidad de Madrid) y especialmente Ana Mato... ¡¡¡DIMISIÓN!!!

Ale, no servirá de nada... pero me he quedado muy a gusto.

Un saludo: Chato


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